La muerte de El Mencho sacude a México mientras reacciona el CJNG

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido ampliamente como El Mencho, puso fin a la trayectoria de una de las figuras más temidas del crimen organizado en México. Durante años, estuvo en el centro del Cártel Jalisco Nueva Generación, o CJNG, una organización que pasó de tener raíces criminales regionales a convertirse en uno de los cárteles más poderosos y peligrosos del país. Su muerte ahora es presentada como un golpe importante contra el crimen organizado y como una victoria de seguridad significativa tanto para México como para Estados Unidos.

De Michoacán rural al poder del narcotráfico

La historia de El Mencho comenzó lejos de los centros del poder político y criminal. Provenía de orígenes humildes en el estado occidental de Michoacán, una región marcada desde hace tiempo por la pobreza, la migración y el narcotráfico. Su ascenso no fue gradual ni discreto. Estuvo marcado por la violencia, la ambición y una reputación de brutalidad que le ayudó a escalar dentro del mundo criminal.

Antes de convertirse en uno de los hombres más buscados de México, ya había tenido contacto con actividades ilegales en las zonas de cultivo de marihuana de su estado natal. Ese vínculo temprano con la producción de drogas sentó las bases de lo que después sería una carrera criminal mucho más amplia, desarrollada tanto en México como en Estados Unidos.

Una carrera criminal construida a ambos lados de la frontera

En la década de 1980, El Mencho se trasladó a Estados Unidos como inmigrante indocumentado y se involucró más a fondo en delitos relacionados con narcóticos en California. Su tiempo en ese país incluyó varios arrestos y una condena de prisión vinculada a actividades de drogas. Después de cumplir su sentencia, fue deportado a México a los 30 años.

Ya de regreso en México, se involucró por completo en las operaciones de los cárteles. Se unió al Cártel del Milenio y ganó prestigio como una figura calculadora y cruel dentro de la organización. Cuando ese cártel se fracturó, quedó en una posición ideal para aprovechar el caos. De esos restos surgió el CJNG, con El Mencho al mando.

Cómo el CJNG se convirtió en una fuerza nacional

Bajo su liderazgo, el CJNG se expandió con rapidez. El cártel no se apoyó únicamente en el crecimiento territorial. También supo adaptarse con rapidez, entrando en nuevas actividades criminales altamente lucrativas. Esa flexibilidad, combinada con una expansión agresiva, ayudó a convertir al grupo en lo que muchos consideraban la fuerza criminal dominante en México.

El CJNG también se benefició de cambios importantes dentro del narcotráfico. El debilitamiento del Cártel de Sinaloa tras la extradición de Joaquín El Chapo Guzmán abrió nuevas oportunidades. Las disputas internas dentro de Sinaloa dañaron todavía más a ese grupo rival. A partir de ahí, el CJNG pudo quedarse con una mayor parte del mercado del fentanilo, especialmente mientras facciones rivales colapsaban y surgían vacíos de poder.

La violencia estalla tras su muerte

Las autoridades de México y Estados Unidos han tratado la muerte de El Mencho como un logro histórico. Los reportes de que inteligencia estadounidense estuvo involucrada también le dieron a la operación un peso adicional, al mostrar una cooperación transfronteriza estrecha. Para las fuerzas armadas y de seguridad mexicanas, eliminar a una figura tan central podría debilitar al CJNG, al menos en el corto plazo.

Pero las consecuencias inmediatas han dejado claro que el cártel sigue teniendo una gran capacidad de respuesta. Hubo bloqueos carreteros y episodios de violencia en al menos ocho estados, desde Guerrero hasta Tamaulipas. También se reportaron incidentes en la Ciudad de México y en el Estado de México. Parte de los disturbios más graves se vio en Jalisco, donde hombres armados y encapuchados incendiaron tiendas en Guadalajara. En Puerto Vallarta, residentes y turistas permanecieron resguardados mientras la violencia se extendía.

Un vacío de poder con consecuencias nacionales

Incluso con El Mencho fuera, no se espera que el CJNG desaparezca. Los grupos criminales de este tamaño suelen tener mandos de alto nivel listos para asumir el liderazgo. Eso significa que su muerte podría no acabar con el poder del cártel, aunque sí altere su estructura durante un tiempo.

En el plano político, la operación le da al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum la oportunidad de presentar un importante logro en materia de seguridad. En Washington, también es probable que se vea como un avance en la lucha contra el tráfico de fentanilo, uno de los principales temas que impulsan la presión de Estados Unidos sobre México. Al mismo tiempo, los hechos subrayan la disposición de México para cooperar con Estados Unidos en objetivos de seguridad compartidos.

Por ahora, sin embargo, la realidad más inmediata se vive en las calles. México procesa la caída de uno de sus líderes criminales más notorios mientras observa la respuesta violenta de la organización que él construyó.